martes, 20 de diciembre de 2016

AZORIN

La Sierra de Guadarrama es tambien una Sierra literaria, que ha sido descrita por numerosos escritores, dejándonos, en prosa o en verso, una impronta del impacto emocional que aquella geografía moldeaba en el ánimo. Así que iré dejando constancia de estos testimonios que invitan a ponerse en camino para descubrir esa realidad cultural que se ha llamado guadarramismo.

Bañistas junto al Puente de los Franceses
“El tranvía ha comenzado a caminar lentamente; poco a poco la marcha aumenta; crece el estrépito de maderas viejas y herrumbres. Pasamos primero a lo largo de la fila de merenderos; los organillos lanzan sus notas joviales y claras, a la izquierda, por encima de las techumbres, por entre el ramaje, aparecen las riberas del Manzanares. Ya hemos pasado bajo el puente de los Franceses; una larga alameda de olmos enormes se abren ante nosotros, los troncos rugosos aparecen, a trechos, manchados por los verdes líquenes; las ramas finas, desnudas, se cortan en el añil radiante. Todavía el boscaje limita el horizonte; aún no ha aparecido ante nosotros la perspectiva grande y severa del viejo campo castellano. Pero los árboles de la alameda van desapareciendo; atrás queda el boscaje gris, pardo, negruzco, de olmos y de plátanos; el tres asciende por un suave terreno...Y de pronto, ante nosotros, ávidos de empaparse en la hermosura del paisaje, aparece una inmensa llanura de verde oscuro, con entonaciones de azul intenso, rojiza, de un rojo profundo a trechos, amarillenta, de un sombrío amarillo en otras partes...a lo lejos, en la remota línea del horizonte, aparece, al otro lado de una loma negruzca, una larga pincelada menos negra, menos austera; más arriba, por encima de esta línea aparece ya, cerrando en definitiva el horizonte, el telón azul del Guadarrama, con sus cresterías nevadas, nítidas, luminosas, irradiadoras...”
AZORIN (cit. NICOLAS ORTEGA, paisaje y excursiones

lunes, 19 de diciembre de 2016

EL ARTE DE ANDAR

“Los antiguos senderos de las serranías castellanas, casi olvidados e invadidos pacíficamente por jaras y arces, responden efectivamente a otras épocas pasadas; poseían otro espíritu muy distante del de las actuales carreteras. No eran tan prácticos ni eficaces en su trazado, pero si constantes en su trepar, revuelta tras revuelta, por los recuestos. Con su serpentear se premiaba más la constancia que la rapidez, el esfuerzo continuado que la extenuación, la quietud y el silencio que el ruido”
(Manuel Rincón)

Senderistas, caminantes, montañeros, excursionistas …. Distintas denominaciones para ese arte de ponerse en camino, de calzarse las botas y esforzarse por sendas abruptas buscando siempre la vertical, la línea ascendente, hacia esa lejana línea de cumbres que guarda celosamente la promesa de paisajes increíbles.

Así que convengamos que andar es un arte, en especial ese andar que encamina a las montañas por el mero placer de estar alli, con la única misión y “utilidad” de llenar nuestro espíritu, no es tanto la pretensión de alcanzar un objetivo, sino de alimentar esa necesidad de llenarse de alturas, de paisajes inmarcesibles, prácticamente inalterados, de escuchar el silencio, el murmullo de las hojas, o la vieja canción de los arroyos cuando requiebran en las escorrentías pedregosas.

La montaña es un sentimiento, muchos han hablado ya de ello, y de eso voy a tratar en el blog 

viernes, 16 de diciembre de 2016

PRESENTACION

Hola a todos los amigos y amigas del Paseito y demás personas que se acerquen a este blog. En el pretendo ir relatando la pequeña historia de nuestro grupo, a traves de las excursiones que hemos realizado. Bastante ya lo tengo escrito, así que ahora es cuestión, poco a poco de irlo subiendo, además de plasmar las actividades actuales.

Como tengo bastante material acumulado lo quiero ir publicando, son sobretodo citas que se refieren a la Sierra de Guadarrama y es una forma bastante interesante, espero, de conocer nuestras montañas. Las he divido en tres grandes grupos:
Guadarramistas (pioneros)
Oficios y tradiciones
Científicos, literatos y montañas


UN PRINCIPIO

Un principio es sólo un principio: traduciendo, un primer paso, curioso, dubitativo, incrédulo …. Puede tener muchas características, de lo que no cabe duda es de su carácter iniciático, partero de una historia nueva.

Esas historias puden ser grandes, o medianas, pequeñas, discretas, trascendentes, intrascendentes, duraderas, efímeras, ….
Todo cabe y todo aquello que sigue después se reduce en su origen a la virtualidad de un solo paso.

En este caso, la historia de nuestro grupo queda ya perdida en un lejano dia de enero de 2013. Así que van a pasar casi 15 años y, lo más interesante, que aquello que sólo fue una anécdota que pudo haber quedado perdida en el tiempo, no se ha cerrado, o lo que es lo mismo, sigue siendo una historia abierta, construyéndose.

Un primer paso que tuvo su eco, a las que se sumaron otras pisadas, y así se fue formando un grupo de montaña, mas aún, un grupo de amigos y amigas. Y todo por un primer paso desconocedor que se iba a proyectar tan dilatadamente en el tiempo. Permitiéndonos conocer tantas personas y paisajes que ya forman parte de nuestra historia.

Pues bien, aprovechando que poco a poco nos vamos aproximando a ese pequeño hito de cumplir quince años, desde aquel pequeño paso que abrió nuestro camino, me parece conveniente dar cuenta de esa historia, y hacerlo sobretodo de una forma cercana, informal, no tratando principalmente de describir nuestras marchas, nuestros logros y realizaciones, sino tratando de bucear en la intrahistoria, en las anécdotas que siempre recordamos. 

De cara a dejar constancia de lo que han sido estos quince años da lo mismo si en enero de 2005, por ejemplo, subimos a la Malicisa por la senda de las Campanillas o desde la Bola del Mundo, eso es un dato estadístico o una descripción “objetiva” de una ruta de montaña. Pero nada dice de la temperatura emocional de aquel dia, si nos perdimos o no, si nos empapamos de agua o nos nevó, de quien vino por primera vez: Es decir, se trata de describir una historia que para sus protagonistas (los miembros del grupo), tanto si fueron como si no les puede resultar reconocible. Y que tanto guarden como un pequeño recuerdo de una historia, que aunque sencilla y en parte intrascendente, es también la suya.

Aun asi ire describiendo las marchas que hemos ido realizando aunque centrándome en esas pequeñas intrahistorias que forman parte del tarro de las esencias del Paseito. Que lo consiga o no, bueno ya no depende de mi, pero el intento y pretención será este